Guía de supervivencia para empezar en el gimnasio

Si nunca has sido carne de gimnasio ni te ha interesado el deporte, pero has decidido que es hora de cambiar y apostar por tu salud, ¡Enhorabuena!

Ahora bien, si tu cuerpo no está acostumbrado a entrenar, hay una serie de consejos que te van a venir de perlas para que no te rindas en tus primeros días en el gimnasio.

  1. Pregúntale al monitor por la mejor rutina para conseguir tu objetivo: bajar peso, ganar músculo, mejorar la flexibilidad, aumentar la resistencia… Él te ayudará a organizar tu tiempo en el gimnasio y te recomendará las clases que mejor se adaptan a lo que buscas.
  2. ¡No te rindas! Haz una lista con las excusas más conocidas, y evítalas. “Está lloviendo”, “dormí mal”, “seguro que llego tarde”, “Ir dos días seguidos no puede ser bueno”, “me da pereza ir solo”… Si se te pasan por la cabeza, no son válidas para saltarte la rutina.
  3. Es fundamental que prestes mucha atención para evitar lesiones. Durante los primeros días te recomendamos lo siguiente: pide ayuda para que te ayuden con la técnica, no cojas mucho peso, haz hincapié en los estiramientos antes y después, hidrátate y no entrenes más de 30 minutos si estás en baja forma física.

Comenzar a hacer ejercicio puede no ser fácil, pero al cabo de unas semanas notarás cambios en tu cuerpo y tu mente, ¡ya verás como no te arrepientes!